Conoce los riesgos de contratar un servicio de jardinería no profesional

Muchos usuarios desconocen las implicaciones que conlleva contratar un servicio de jardinería no profesional. Las consecuencias pueden ir desde costear daños económicos derivados de accidentes hasta denuncias por contratación irregular.

Con la llegada de la primavera las tareas de jardinería en viviendas unifamiliares o chalets se hacen necesarias y, atraídos por el ahorro en el precio, muchos usuarios deciden contratar a equipos de jardinería no profesionales. Se trata de una decisión que, en principio, parece ser la opción más barata y sencilla, pero que, en caso de accidente, puede salir cara para el particular.

Con este post, queremos, al menos, informar de cuáles son las consecuencias a las que los usuarios se pueden enfrentar en caso de que, lamentablemente, hubiera un accidente laboral.  Y es que la mayoría de los particulares que contratan estos servicios irregulares no reparan en los posibles accidentes laborales que puede sufrir el personal contratado, al estar continuamente en contacto con maquinaria y herramientas que conllevan cierto peligro. Por ejemplo, ante un accidente laboral, heridas,lesiones o, en el peor de los casos, fallecimiento, el cliente, no solo tiene que costear los gastos médicos derivados de los daños sufridos por el operario, sino que también se enfrenta a sanciones por contratación irregular.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es que este tipo de empresas o jardineros no profesionales no suelen contar con un seguro de responsabilidad civil para cubrir los daños que se pudieran realizar en la vivienda. Por ello, si se sucedieran accidentes como por ejemplo caídas de ramas, desprendimiento de piedras por desbrozadura o inundaciones por mala instalación del sistema de riego, el propietario no tendría derecho a una compensación por parte del seguro y deberá correr con los todos los gastos generados.

Garantía de reclamación y calidad en las tareas

Al tratarse de un contrato irregular, el cliente no posee factura y, por lo tanto, no puede exigir una reclamación ante un trabajo mal ejecutado o la falta de calidad en las tareas desarrolladas. Es necesario que tengáis en cuenta que los jardineros no profesionales no cuentan con la maquinaria más novedosa o las herramientas profesionales del mercado, lo que repercute en una mayor dedicación en horas por el escaso rendimiento de sus recursos y maquinaria durante la jornada.

Tal y como asegura nuestro compañero Francisco Pérez, Director de Área Servicios de Paisaje y Medio Ambiente de Paimed, “cuando abres el jardín de tu hogar a un servicio ilegal, estás abriendo la puerta de tu casa a una persona extraña y un desconocido sin ningún crédito profesional, sin garantía de seriedad ni siquiera de seguridad personal, y no sería la primera ocasión en la que se produce algún suceso no deseable”.

Por ello, os recomendamos que a la hora de buscar profesionales cualificados para tareas de jardinería en vuestra vivienda privada, comprobéis si el profesional cumple con los requerimientos legales mínimos para ejecutar dicha tarea. Existen una serie de leyes que todo jardinero profesional debe cumplir: legislación de seguridad y salud; carnet de aplicador de plaguicidas; alta en la seguridad social o vehículos regularizados con ITV, y seguros.