El cambio climático y los largos periodos de sequía que están sufriendo muchos países del mundo, hacen cada vez más fuerte el sentimiento Eco-Friendly. Uno de estos cambios aparece en un nuevo concepto de edificación que integra las fachadas verdes y la vegetación como elemento diferenciador.

Este post es una adaptación del artículo Luxury LA Real State is Going Green, escrito por Joyce Rey y publicado en la web oficial de Haute Residence. Si quiere ver el artículo original, siga este enlace: http://www.hauteresidence.com/joyce-rey-luxury-la-real-estate-is-going-green/

El cambio climático y los largos periodos de sequía que están sufriendo muchos países del mundo, hacen cada vez más fuerte el sentimiento Eco-Friendly. Uno de estos cambios aparece en un nuevo concepto de edificación que integra las fachadas verdes y la vegetación como elemento diferenciador.

Por ejemplo, en la ciudad norteamericana de Los Ángeles (California), afectada recientemente por las consecuencias de la sequía, las fachadas verdes y jardines verticales se han convertido en un elemento de lujo, que aporta y aumenta el valor de la propiedad y agrega un estilo estético incomparable.

Todo esto es cierto, pero hay ventajas muy importantes que, aunque no se aprecien desde el exterior sí que están desde el primer momento y contribuyen positivamente al medio ambiente.

La reducción del llamado Efecto Isla de Calor en las ciudades es una de las ventajas más importantes. Mientras que la fachada convencional no absorbe los rayos del sol, devolviéndolos de nuevo a la atmósfera, los jardines verticales o fachadas verdes aprovechan la energía solar. Esto, en consecuencia, genera otras ventajas. Por ejemplo, favorece el bienestar interior de la vivienda y reduce el consumo energético al minimizar la sensación de frío en invierno y crear una capa protectora en verano.

Así mismo, las fachadas verdes reducen las aguas de escorrentía en periodos de lluvias intensas, evitando los problemas de inundación o filtración de agua en las viviendas, al mismo tiempo que facilitan la creación de un reservorio de agua para la vegetación y, consecuentemente, para la ciudad.

Por último, al crear una capa protectora sobre la fachada original, alarga el buen estado de ésta y su mantenimiento, evitando el deterioro prematuro del edificio. Además, recupera espacios urbanísticos que, por desuso, se habían deteriorado.

Quién sabe si, esperemos, en un breve periodo de tiempo las fachadas verdes son un elemento de moda y una práctica arquitectónica extendida en todo el mundo.

Si quieres ampliar más información sobre las fachadas verdes o los jardines verticales, sigue este enlace: https://www.paimed.com/ecosoluciones/jardines-verticales/